Estilo Kinfolk

Es probable que el nombre no te suene pero has de saber que se trata de una de las tendencias más en boca en el mundo del interiorismo. 

¿Te gusta la conexión con la naturaleza y la vida contemplativa que ofrece el campo? Si es que sí, entonces has encontrado tu estilo.

El estilo kinfolk trata de volver a lo básico. De hecho, se inspira en la comunidad amish. Por eso, entre sus principios está la austeridad y la conexión con la naturaleza.            

Materiales naturales:  Piedra, madera, ratán, lino, algodón. La idea es volver a nuestros orígenes a través de lo que nos rodea. Esta característica hace que el Kinfolk sea bastante ecléctico, ya que puede reunir elementos típicos de otros estilos de decoración. Por ejemplo, un macramé, común en el bohemio, o unos ladrillos descubiertos como solemos ver en el industrial. Al igual que el Wabi Sabi el Kinfolk se centra en la esencia de las cosas, por eso siempre utilizan materias primas y sobrias, que ayudan a dar una apariencia rústica al espacio.

Colores neutros: El estilo Kinfolk, al igual que el estilo nórdico comparten una paleta cromática donde el blanco predomina en la mayoría de los espacios. Este estilo se caracteriza por conseguir ambientes simples y luminosos, por lo que su paleta de colores siempre es muy suave. También puedes usar tonos que evoquen la naturaleza como: verdes, crudos, grises o tonos tierra.

 

Mobiliario y complementos:  La madera es la gran protagonista en techos, vigas, muebles, sillas, etc. Procura que predominen los diseños con líneas simples y rectas. En el Kinfolk la modernidad NO es importante.

Estampados: Para crear un look kinfolk es imprescindible utilizar estampados étnicos en tejidos y complementos con esto conseguirás romper con la monotonía del blanco aportando color.

Artesanía: Los ambientes kinfolk se caracterizan por ser espacios auténticos, únicos e irrepetibles.

Cómo esta deco honra la tradición y reinterpreta la vida campestre, valora muchísimo lo hecho a mano. Así que, si te gusta esta clase de piezas, los puedes crear tu mismo. Estas manualidades conviven con objetos de estilo vintage, piezas de segunda mano, muebles industriales, etc.

Plantas: Una de las premisas del estilo es el volver a conectar con la naturaleza, esto lo consigues utilizando plantas para decorar tus espacios interiores. Te sugiero escoger poquitas plantas, de preferencia simples o silvestres. También puedes usar una flor de temporada, pero olvídate de ramos elaborados o vanguardistas.

 

Toque minimalista: el Kinfolk impulsa la calidad por encima de la cantidad. Entonces, conserva solo lo esencial para disfrutar de la vida sin depender –en exceso– de objetos materiales.

Nota: esta es una gran recomendación sin importar el estilo de decoración que elijas para tu casa. La verdadera plenitud está en hallar lo que nos da paz, en compartir con la familia, en convivir con la naturaleza…